Enclavado en la vertiente sur de la Sierra Nevada, en la provincia de Granada (Andalucía, España), se encuentra Soportújar. Este pequeño pueblo blanco combina la belleza tradicional de las Alpujarras con una atmósfera mágica y peculiar. Con menos de trescientos habitantes, este lugar ha conseguido atraer la atención de viajeros de todo el mundo gracias a su singular temática y su riquísima cultura local.
Soportújar no es solo un pueblo bonito: es un lugar donde la historia, la tradición y un toque de fantasía se funden para ofrecer una experiencia única, ideal para viajeros curiosos y amantes del folklore
Soportújar destaca por sus calles empedradas, sus casas encaladas con tinados (arcos y pasadizos típicos de la arquitectura alpujarreña) y unas panorámicas espectaculares que se abren hacia valles y montañas que parecen susurrar leyendas antiguas. Alberga hermosos rincones para pasear con calma, capturar fotografías únicas o simplemente disfrutar del aire puro de montaña y la tranquilidad de la vida rural andaluza.
Aunque hoy el ambiente es festivo y turístico, la relación de Soportújar con la brujería tiene raíces históricas. Tras la expulsión de los moriscos en el siglo XVI, el pueblo fue repoblado con familias procedentes del norte de España, especialmente de Galicia y Asturias. Estas familias trajeron consigo tradiciones y creencias populares que, con el tiempo, llevaron a que los vecinos de otros pueblos llamaran a los habitantes de Soportújar «brujos y brujas».
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En lugar de ocultar este pasado, Soportújar decidió abrazarlo y potenciarlo como un elemento de identidad única. A partir de mediados de los años 2000, el ayuntamiento lanzó el proyecto turístico basado en la temática de la brujería. Se decoró el pueblo con esculturas, símbolos y rutas que despiertan la imaginación y dan color a sus calles.
Uno de los primeros puntos que sorprenden al visitante es la imponente cabeza de Baba Yaga, una bruja del folclore eslavo con penetrantes ojos azules situada en la entrada del pueblo. Muy cerca se encuentra la Cueva del Ojo de la Bruja, un sitio legendario que marca el inicio de muchas de las rutas mágicas por Soportújar.
Dentro del casco urbano, el Mirador del Aquelarre ofrece vistas preciosas del entorno, junto con figuras de brujas, gatos y calderos que recrean la ambientación mística. La Plaza de Abastos, la iglesia parroquial y la Fuente de las Brujas, donde dos figuras parecen preparar pociones, son paradas imprescindibles para quienes buscan entender cómo la historia y la fantasía se entrelazan aquí.
También hay detalles curiosos como el que algunos consideran la calle más estrecha de España, ideal para fotos divertidas, y esculturas como la Araña Tejedora de Sueños, que homenajea leyendas tradicionales.
Soportújar celebra cada año eventos basados en su temática, sobre todo la Feria del Embrujo en agosto y una Noche de las Brujas cercana a Halloween, llenos de paradas, espectáculos y actividades que atraen a miles de visitantes. Estas fiestas han dinamizado la economía local y convertido al pueblo en un referente del turismo rural con encanto en Andalucía.
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