Alejandría, fundada por Alejandro Magno en el año 331 a. C., es una de las ciudades más fascinantes del Mediterráneo. Situada en la costa norte de Egipto, esta histórica urbe ha sido durante siglos un cruce de culturas, ideas y civilizaciones. Visitar Alejandría es adentrarse en un lugar donde la grandeza del mundo antiguo convive con la vida moderna junto al mar.

Alejandría no es solo una ciudad histórica: es un puente entre culturas, un legado de conocimiento y una invitación constante a soñar con la grandeza del pasado mientras se vive el presente junto al Mediterráneo

Desde sus orígenes, Alejandría se convirtió en un centro intelectual sin precedentes. La legendaria Biblioteca de Alejandría, símbolo del saber universal, atrajo a sabios de todo el mundo antiguo. Aunque la biblioteca original desapareció, su espíritu renace hoy en la Bibliotheca Alexandrina, un impresionante edificio contemporáneo frente al Mediterráneo que alberga millones de libros, museos, salas de exposiciones y espacios culturales. Es uno de los grandes referentes culturales de la ciudad y una parada imprescindible.

El legado histórico de Alejandría se refleja también en sus monumentos. Las Catacumbas de Kom el Shoqafa, una necrópolis subterránea única, muestran una sorprendente fusión de arte egipcio, griego y romano. La Columna de Pompeyo, uno de los monumentos romanos mejor conservados de Egipto, se alza como testigo silencioso de la importancia de la ciudad en época imperial. Muy cerca, los restos del antiguo Serapeo recuerdan el pasado religioso y filosófico de Alejandría.

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Otro punto emblemático es la Ciudadela de Qaitbay, una fortaleza del siglo XV construida en el mismo lugar donde se levantaba el legendario Faro de Alejandría, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Desde sus murallas se obtienen magníficas vistas del mar y del puerto, y es fácil imaginar la importancia estratégica que tuvo este enclave a lo largo de los siglos.

Alejandría también cautiva por su ambiente mediterráneo. El Corniche, el paseo marítimo que recorre la costa, es perfecto para disfrutar del atardecer, observar la vida local o saborear la gastronomía basada en pescado y marisco fresco. Cafés históricos y mercados tradicionales reflejan el carácter cosmopolita que siempre ha definido a la ciudad.

Además, Alejandría es un excelente punto de partida para explorar otros lugares de interés, como los yacimientos arqueológicos cercanos o las playas de la costa mediterránea egipcia. La ciudad ofrece una experiencia diferente al Egipto faraónico del sur, más abierta, más urbana y profundamente ligada al mar.

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