Entre Asturias, Cantabria y León se extiende uno de los espacios naturales más espectaculares de España: el Parque Nacional de los Picos de Europa. Sus imponentes montañas, profundos desfiladeros, verdes valles, bosques y pequeños pueblos de montaña forman un paisaje de extraordinaria belleza. Es un destino perfecto para los amantes de la naturaleza, el senderismo y los grandes paisajes, pero también para quienes desean descubrir la gastronomía y las tradiciones de la España rural.

Picos de Europa es mucho más que un destino de montaña: es un territorio de naturaleza, historia, gastronomía y tradiciones, donde cada valle, cada mirador y cada pequeño pueblo ofrece una nueva perspectiva de uno de los paisajes más extraordinarios de España

Uno de los lugares más emblemáticos se encuentra en Asturias: los Lagos de Covadonga, Enol y Ercina, rodeados de montañas y praderas. Muy cerca se encuentra el Santuario de Covadonga, uno de los lugares más representativos de Asturias. La visita puede completarse con Cangas de Onís, antigua capital del reino astur y famosa por su puente romano, uno de los símbolos más fotografiados de la región.

Otro de los grandes protagonistas del parque es el Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes, una espectacular cumbre caliza considerada uno de los grandes iconos del montañismo español. Para contemplarlo existen magníficos miradores, como los de Camarmeña, Pozo de la Oración y Pedro Udaondo, desde donde se obtienen panorámicas excepcionales.

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Entre las rutas más famosas destaca la Ruta del Cares, que discurre entre impresionantes paredes de roca siguiendo el desfiladero excavado por el río Cares. Es uno de los recorridos más conocidos del parque y permite descubrir de cerca la espectacular geología de este territorio. Poncebos, en Asturias, y Caín, en León, son dos de sus puntos de referencia.

En la vertiente cántabra, Fuente Dé ofrece otra de las experiencias imprescindibles. Su famoso teleférico permite ascender rápidamente hasta las zonas altas del macizo y disfrutar de unas panorámicas extraordinarias. Desde la estación superior se encuentra el Mirador del Cable, con vistas sobre la cuenca alta del río Deva y las montañas circundantes.

La vertiente leonesa permite descubrir el espectacular Valle de Valdeón, con localidades como Posada de Valdeón, Cordiñanes y Caín. El Mirador del Tombo, situado en la carretera hacia Caín, ofrece una de las panorámicas más impresionantes sobre las grandes cumbres del macizo Central. También destacan los miradores de Piedrashitas y Pandetrave.

El viaje puede completarse con la visita a Potes, en Cantabria, uno de los pueblos más atractivos de la comarca de Liébana, y al Monasterio de Santo Toribio de Liébana, situado en un privilegiado entorno montañoso. En Asturias, merece la pena acercarse a Arenas de Cabrales, localidad estrechamente vinculada a uno de los quesos más famosos de España.

Los Picos de Europa pueden visitarse durante todo el año, aunque primavera, verano y comienzos del otoño son especialmente agradables para disfrutar de senderos y paisajes. El otoño añade además una espectacular paleta de colores a sus bosques.

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